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Pedro Almodóvar + Alice Munro = ‘Julieta’ (Spoilers)



Por Jaír Fernando Coll Rubiano

El artículo a continuación tiene spoilers, sin embargo ofrecemos en el siguiente enlace, una versión del artículo sin ellos:
Pedro Almodóvar, en ‘Julieta’, refiere una tragedia femenina sustentada en la culpa.
Y Alice Munro, en sus cuentos ‘Destino’, ‘Pronto’ y ‘Silencio’, una tragedia femenina en una atmósfera tradicional, religiosa y patriarcal. Esa es la diferencia más esencial entre la obra cinematográfica y la literaria, que la inspira. Pero otra igual de notoria es que si en ‘Julieta’ encontramos el pálido azul de la melancolía en medio de colores cálidos y seductores, éstos, en los relatos de Munro, solo aparecen en un tímido brillo que apenas se asoma entre colores apagados y de una tristeza hostil.

El meollo narrativo de ‘Julieta’ proviene más que todo del cuento ‘Silencio’, que trata sobre una madre que durante varios años no sabe nada de su hija, desaparecida por su cuenta y sin dejar mayores explicaciones. Esto ocurre tras un retiro espiritual en el que ha participado la joven, conocida en la película como Antía y en los cuentos, como Penélope. La religión es entonces, en el cuento, razón de muchas desgracias, una razón que no solo se agota cuando una mujer de fe le anuncia a Julieta que su hija la ha ‘abandonado’, al contrario de la película, que caduca en ese mismo instante. Más adelante, la Julieta de Munro se dirá a sí misma que la tragedia su pudo haber evitado si hubiese criado a su hija en las enseñanzas de Dios, si la hubiese acostumbrado a rezar antes de acostarse. Y la Julieta de Almodóvar sencillamente se sume en una pena que, de manera magistral, no se muestra con llanto, pues, en palabras del director, “cuando estamos llorando a tope, la máscara es muy fea”.

Sin embargo, la religión persigue el destino de Julieta mucho antes de lo acontecido con su hija, la cual, en el cuento ‘Pronto’, se personifica en una sociedad que solo admite el hogar como ocupación de la mujer. Mientras en ‘Julieta’ la tradición es aludida en una sola línea, en ‘Pronto’ es toparse con un padre que desprecia a su hija Julieta por no sostener una relación matrimonial, una madre enferma que admite mansamente la crueldad del padre y un pastor sostiene una acalorada discusión con Julieta sobre la educación laica de su hija; en una oración: una casa que a nuestra protagonista le resulta extraña y adversa contra ella y su bebé. En un mundo civilizado, la violencia se ve obligada a manifestarse en el discurso cotidiano: eso es ‘Pronto’, distinguiéndolo como el mejor cuento entre los tres. Pero es quizá este arco narrativo el más débil en la película, pues su relación con hechos restantes solo podría atribuirse a la fatalidad que Julieta trae tras de sí –su madre enferma-, si es que esta conjetura no es muy avezada.

Pero, por otro lado, uno se complace de advertir la fidelidad de Almodóvar al cuento ‘Destino’, el primero en el orden cronológico, cuando Julieta, en un tren, conoce a su amado Eric -Xoan, en la película. Julieta está leyendo, un sujeto se sienta en frente de ella, quiere hablar, hacer “causa común”, Julieta replica sus palabras con monosílabos y luego lo deja solo. Más tarde, el hombre se suicida bajo los rieles del tren. Dado este hecho y que Eric ayudara a recoger el cuerpo, es que Julieta lo conoce a fondo y empiezan a intimar. El suicidio funciona en el relato y en el filme de manera similar: debido al remordimiento de Julieta por no haber correspondido a la “causa común” del suicida, solivianta el dolor enamorándose de Eric. Este personaje, sin embargo, es exhibido por Munro como reservado y algo receloso, al contrario de Almodóvar, que lo exterioriza en alguien pasional. En pocas palabras, en el director español, los personajes son febriles; en Munro, se distancian naturalmente los unos a los otros, la pena puede tardar días en llegar y la resignación es aterradora.

En Almodóvar y Munro ambas historias son sobrias, pero la escritora supera por mucho esta cualidad. La sensualidad cinematográfica del director español, por otro lado, muy agradable, no sobrevive al ascetismo narrativo de la canadiense, que confecciona sus personajes en situaciones frías, en los quehaceres de la casa y la violencia del cotidiano.


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Por: Revista Escaleta

Somos un grupo estudiantil de la Organización de Grupos Estudiantiles de la Universidad Autónoma de Occidente con la misión de fomentar la cultura cinematográfica por medio de una revista digital llamada "Escaleta".

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