Miramos el cine desde todos los ángulos

EL CINE QUE NOS UNE

Por María Camila Castro
Instagram @Milacassari

Fotografía Miguel Ernesto Yusti

Casi una semana ha pasado y aquí seguimos con la misma emoción. Lo que empezó como un viaje universitario, se convirtió en una experiencia de saberes y sentires. Arte, diálogo, amigos, música y cine; Cali, Roldanillo y Toro son testigos de nuestra travesía.

Por el valle pasamos y del valle venimos. Aquí se respiran ganas, se viven las pasiones. No interesa qué fuimos, importa lo que somos, lo que aportamos. El Festival Internacional de Experimentación Cinetoro, en su novena versión, nos otorga las remembranzas del esfuerzo, el esmero y la ilusión.

Bajo la dirección de Andrés Úzuga partimos del Hostal Casa del Gato en granada, que realmente le hace homenaje a su nombre, por los mininos juguetones que con gran viveza se apropian de esa, su casa. Ahí, en compañía del equipo  nos conocimos y le pusimos ‘play’ al viaje que nos esperaba. Unas tres horitas de camino, si rendía el paso. Claro que no podíamos olvidarnos de pasar por el Hotel Obelisco y recoger a tres grandes: Carlos Santa, Juan Camilo González y Miguel Yusti. Andrés Beltrán, Director de la película “Malos Días”, nos alcanzaría en Toro el domingo 16 de octubre.

En Cali la cosa estuvo buena, pero mi gran sorpresa fue nuestra segunda plaza, El Museo Rayo en Roldanillo. Dada su trayectoria, este lugar conglomera a toda la comunidad y con gran propiedad los jóvenes participantes se metieron de lleno al festival. Master Class, Cine Experimental y Muestras Audiovisuales; actividades que hicieron de este día una jornada artística, que culminó en el teatrino del museo; donde nos despedimos para partir a la casa del festival, Toro-Valle.

  Fotografía Sebastian Duque

Una vez en Toro nos encontramos con los diferentes escenarios que teníamos a nuestra disposición: Villa Elena, también llamada Casa Loma; Casa Escudero, Colegio Agrícola, Biblioteca Municipal, y el tan esperado Teatro Wilson Mario Tobón. No es sólo la belleza de sus calles y su ambiente, es el calor de su gente el que nos acogió. Las chicas de Casa Escudero y su comida deliciosa nos atendían muy puntualmente y, entre risas, descubrimos unos personajes bien interesantes.

Para andar por el pueblo teníamos transporte privado, una moto-carro colombianita piloteada por Doña Socorro, una toresana que me encontré yendo hacia la biblioteca y que por sólo mil pesos me dio la vuelta. Así que el Festival la contrató oficialmente y de tres en tres nos iba llevando donde requeríamos. Solamente teníamos que darle un timbre a su teléfono amarillo y ella llegaba al rescate.

Por otra parte, las tertulias que teníamos con esos señores, los grandes, cuyas almas jóvenes estaban impregnadas de experiencias y aprendizajes, hicieron el trabajo más ameno. Como revista pudimos otorgar un cubrimiento del evento, pero como personas no me cabe duda que le dimos una chispa de alegría. Mis compañeras de viaje, Ana Banana (Ana María Ramírez, directora de Escaleta) y Clarividente (Clara Cortés, directora sección radial Escaleta) fueron el complemento perfecto para gozar este festival.

Este es el cine que nos une. No es sólo una muestra de cortometrajes, no es escribir un artículo. Es conocer estos seres únicos, auténticos, estos seres que te dejan huella. Es cantar a todo pecho con la banda del pueblo, es sentarnos a tomar un café y fumar un cigarro mientras filosofamos sobre la vida y nuestras historias. El cine que nos une significa querer regresar y poder guardar estos momentos en esas remembranzas del festival, en las que se enmarcan logros, deslices y sueños. 
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Por: Revista Escaleta

Somos un grupo estudiantil de la Organización de Grupos Estudiantiles de la Universidad Autónoma de Occidente con la misión de fomentar la cultura cinematográfica por medio de una revista digital llamada "Escaleta".

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