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Las mujeres dentro del Oscuro Animal

Por Ana María Ramírez Gómez
Twitter @anaragomez




Tres historias inmersas en el conflicto armado colombiano muestran la búsqueda de tres mujeres por salir de ese oscuro animal: la guerra; donde sus cuerpos son usados como botín y sus derechos son denigrados de todas las formas posibles. De eso se trata la película Oscuro Animal, la cual se estrenará el próximo 29 de septiembre en salas de cine.

Para poder realizar este filme, su director, Felipe Guerrero, hizo la investigación durante diez años, en los cuales pudo observar que las mujeres han sido víctimas constantes del conflicto armado, pero que al mismo tiempo logran rehacer su vida y buscar un mejor futuro.

“Me di cuenta que había un centro focalizado en la mujer como objeto de guerra, eso me interesó, me tocó, me dolió”, dijo Felipe Guerrero.

Estos tres dramas femeninos hacen parte de la realidad. En Colombia 1.6 millones de mujeres han sido desplazadas en los últimos años del conflicto armado, donde han intervenido grupos ilegales como las FARC, los Paramilitares, las AUC y el Gobierno colombiano.

En este conflicto armado ha habido muchas voces, pero en el caso de la película Oscuro Animal los diálogos son inexistentes, como en sus anteriores filmes: Paraíso y Corta, donde Felipe cuenta historias sin la utilización de diálogos entre los actores, para él: “sí hay una intención de utilizar el texto verbal, pero lo cuestiono, lo tomo como un elemento compositivo, lo moldeo, le pongo silencios, le cambio sentido, lo abstraigo, lo niego”.

No se necesitan diálogos para contar una historia tan dolorosa como la que han vivido las mujeres desplazadas: presenciar el asesinato de sus esposos e hijos enfrente de ellas y luego ser sometidas a vejámenes como: violación sexual, tortura, secuestro, entre otras. Al igual que el sometimiento desde la niñez a la esclavitud doméstica y sexual por parte de los comandantes de estos grupos armados. Éstas son características que hacen parte de la sociedad patriarcal y machista colombiana; siendo la guerra el momento propicio para arremeter sin compasión alguna en contra del género femenino, olvidando que se trata con seres humanos y no con mercancía.

La película Oscuro Animal fue grabada en locaciones como: un cacho del Rio Magdalena, en el Valle del Cocora y Bogotá; dándole una riqueza paisajística que aporta en gran medida a la fotografía de la película y al drama de desplazarse de lugares rurales a ciudades capitales como Bogotá, donde el crecimiento económico, social y urbano puede generar choques emocionales a mujeres analfabetas, quienes tenían una actividad económica basada en las labores hogareñas y de agricultura.

Otro factor relevante de Oscuro Animal es la música, que juega un papel importante pues sirve para dar información del lugar donde se realiza la acción, y puntualizar algunas emociones que los personajes atraviesan. A su director, Felipe Guerrero, le era importante dar una perspectiva de ensayo y cómo a través del lenguaje cinematográfico, evitar una imagen costumbrista de lo que se conoce como conflicto armado.


 "Me di cuenta que había un centro focalizado en la mujer como objeto de guerra, eso me interesó, me tocó, me dolió”. Felipe Guerrero.
Felipe Guerrero

Plantear una analogía entre la oscuridad de un animal y lo oscuro y desgarrador que puede resultar el conflicto para las mujeres; genera que el espectador conecte con las emociones de las protagonistas, sintiendo en ocasiones el dolor y las dificultadas que ellas presentan, como: la pérdida de sangre, el clima capitalino y la lectoescritura; donde el contexto en el que se desarrollan las convierte en una osadía.

La película se estrena cuatro días antes del voto por el plebiscito por la paz en Colombia. Para Felipe esto fue una casualidad que, junto con la empresa distribuidora Mutokino, saben que tocará fibras a los espectadores; produciendo según Guerreo: “hastío de que no se puede seguir la guerra. La función de la película es llevar la emoción al espectador, tocar ciertas fibras y generar reflexiones acerca de lo que actualmente estamos viviendo en Colombia”.

Al salir de la sala de cine, después de ver Oscuro Animal, los espectadores podrán sentir lo importante que es para la historia de Colombia películas como ésta, que generan reflexión acerca del conflicto y en especial sobre la sociedad patriarcal colombiana, la cual tiene una deuda gigante con las mujeres víctimas de un conflicto armado de más de medio siglo, que ha atentado, no sólo contra su vida, sino contra su dignidad y su cuerpo femenino. Dejar de imponer el poder masculino sobre las mujeres y reconocerlas como seres con autoridad sobre su vida.




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Por: Revista Escaleta

Somos un grupo estudiantil de la Organización de Grupos Estudiantiles de la Universidad Autónoma de Occidente con la misión de fomentar la cultura cinematográfica por medio de una revista digital llamada "Escaleta".

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