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“En Colombia no se prioriza el cine nacional”: Daniela Reyes

Pin Mic, Entrevista, Daniela Reyes

Por: Jaír Fernando Coll Rubiano


El seudónimo de Pin Mic no refiere en realidad al pequeño micrófono que se usa para grabar la voz de manera más sigilosa. Pero no es tan distante relacionarlo, después de lo sonoro, con lo audiovisual. Pin Mic es el otro nombre de la cineasta Daniela Reyes Gutiérrez.

Un trabajo notable de ella es ‘Villas del Progreso’, un documental en blanco y negro sobre Luz Marina, una mujer chocoana que llega a los 15 años a Bogotá en busca de mejores oportunidades. Tiempo después, y con siete hijos, la necesidad de una casa propia es solucionada por una vivienda de interés social, pero un dudoso contrato de compraventa de inmueble le hará pensar en otro lugar en donde situar su sueño. Daniela Reyes asumió la dirección, producción y montaje en este cortometraje de 19 minutos.

La cineasta de 23 años se ha desenvuelto recientemente en la producción, bien sea general o ejecutiva, por ejemplo, en los cortometrajes ‘Alexandra’, ‘Los Hilos del Tiempo’ o ‘Hoy por Ti’. Debido a su desenvolvimiento en la producción, fundó la casa de distribución y producción de cortometrajes Lighthouse. Hace poco ella estaba en un rodaje en el corregimiento de Guané, Santander.

REVISTA ESCALETA: ¿En qué consiste el rodaje en Santander?


DANIELA REYES: En un cortometraje de ficción, ‘El Lugar más Cercano’, dirigido por Christian Fonseca, amigo de la Universidad Nacional. Es la historia de Olga, quien se siente culpable por la muerte de su esposo Alirio, dada las consecuencias respiratorias que derivaron de su oficio de tallador. Desde entonces, Olga asume la labor de su esposo, labor que, en el contexto del departamento de Santander, solo está reservado a los hombres. En este proyecto, que está por entrar a etapa de posproducción, soy la asistente de dirección. Y es el primer cortometraje de ficción de Lighthouse. Estará terminando entre octubre y noviembre para distribuir en diciembre y que el próximo año ya esté disponible.


R.E: Y en cuanto a proyectos en desarrollo, tengo entendido que en ese mismo proceso está el documental ‘Crónicas del Mar’.

D.R: El documental se estancó el año pasado, pues la protagonista debió retirarse por ciertas circunstancias. Me dijo que después me avisaría cuándo se podría retomar el proyecto.

R.E:¿Qué hay de otras películas como el proyecto de animación experimental y unos documentales?

D.R: El proyecto de animación experimental era una serie sobre la sexualidad de las mujeres basada en distintas experiencias. Pero ya no hago parte de él desde que trabajé en el primer episodio llamado ‘Alexandra’. Y los cortometrajes son dos, son autoreferenciales a sus directores y sustraen elementos del documental; mi rol en ellos es la producción general.

El primero se llama ‘Invisibles’, dirigido por Camilo Cely, otro compañero de la Universidad. La historia es la siguiente: luego de ser condenado injustamente por un crimen que no cometió, un hombre de bajos recursos sale de la cárcel, situación que evocará las paradojas de reinsertarse en sociedad.

Y el segundo cortometraje se llama ‘Tierra sin Tiempo’, de Camilo Villamizar, que fue director de fotografía en mi documental ‘Villas del Progreso’. Es sobre un hombre que decide ir al desierto a reflexionar a propósito del abandono de su hijo, luego de que su novia quedara embarazada. En ese viaje llega donde unos campesinos que cultivan guayaba; accidentalmente quema el cultivo en su tiempo de su hospedaje por lo que se ve obligado a enmendar el daño quedándose a trabajar con la familia, en donde entabla una relación con niño que, en la vida real y en el cortometraje, fue abandonado por su padre.

R.E: Si uno visualiza su recorrido cinematográfico, se deduce que este tiende más al documental. ¿A qué obedece ello?

D.R: Siento que la experiencia es más enriquecedora. Lo percibo más orgánico, pues uno puede desenvolverse con mayor libertad. Y al contrario de inventar personajes en una especie de burbuja, entablo una relación personal con ellos.

R.E: ¿Se podría decir que el documental, siendo un género de no-ficción, es la mejor manera para aproximarse a la realidad?

D.R: En el cine, sí. Aunque no estoy de acuerdo que el documental sea más objetivo o más verdadero. Es una cuestión de puntos de vista.

R.E: ¿Cómo nació el interés, no solo del documental, sino por el cine en general?


D.R: En el colegio pretendía estudiar literatura cuando me graduara. Pero cuando sucedió esto último, las inscripciones en la Universidad Nacional eran anuales y yo me gradué a mitad de año. Cuando pensé sobre la situación, me di cuenta que el cine podría ser otra buena opción, me gustaba y de hecho, en grado once, ya había trabajado en ciertos documentales y a integrarme en un grupo de comunicaciones.


R.E: ¿Queda algún vestigio de la literatura hoy en día?

D.R: Pienso cursar un posgrado en estudios literarios. Sin embargo, me interesa más la investigación, el ensayo y la no-ficción. Y en lo personal, no le ha abandonado todavía.

R.E: ¿Qué películas incentivaron su interés por el documental?

D.R: Cuando cursaba la clase de Documental, conocí las películas de Nicolás Rincón Gille, que fue el ganador de Mejor Película Colombiana en el anterior Ficci con ‘Noche Herida’, que me impresionó por su manejo de cámara en planos fijos y generales". Me dije que quería hacer cosas así, en donde la línea entre ficción y documental es difusa, se rescatan elementos de lo uno y lo otro. Y por otro lado, está Sara Polley, con ‘Stories We Tell’. Fueron estos y otros referentes los que incentivaron mi gusto por el género documental

R.E: Y a propósito del público colombiano, ¿éste asume las reflexiones que los documentales nacionales representan su realidad?


D.R: No, pues en Colombia no se prioriza la exhibición y distribución de las películas nacionales, bien sea ficción o no, aunque el documental padezca más de este problema. Se programan los peores horarios en salas y las películas no reciben suficiente ganancia en taquilla, pues el público no está tan interesado por el cine colombiano. Y muchas veces, el espectador promedio no concibe el documental como una película, presumen que es “informativo y aburrido”. Recientemente están saliendo documentales que intentan innovar en las estrategias de distribución; por ejemplo, "Colegios al Cine", una iniciativa de Franco Lolli con 'Gentes de bien', que consiste en integrar la educación con el cine. Sin embargo, procesos como estos están crudos, pero vamos en camino.

R.E: ¿Qué incentivó la fundación de la casa productora Lighthouse?



D.R: Desde que empecé a distribuir mi documental ‘Villas del Progreso’ y Christian Fonseca el suyo, ‘Desde la Habitación de al Lado’, nos interesamos en esta tarea: la distribución. Investigamos sobre distribuidoras de cortometrajes nacionales e internacionales y nos propusimos que podíamos hacer lo mismo. Pero de ahí no solo nació una casa de distribución, también de producción: Lighthouse.


R.E: Usted ha asumido distintos roles cinematográficos –montajista, productora y directora-; ¿en cuál se siente más cómoda? 


D.R: El que más me alegra es dirigir documentales. Pero no tengo la ventaja de producir otras cosas, pues la dirección exige más compromiso en un solo proyecto. Cosa opuesta en la producción, donde me desenvuelvo con más tranquilidad. Y el ser montajista, fue una faceta que pretendía ser al iniciar la carrera, pero que he dejado temporalmente de lado, pues la producción ha consumido más de mi tiempo en el cine.


R.E: Ya hemos referido su labor artística, ¿pero qué se puede decir de la Daniela no cinematográfica? 

D.R: Casi todo lo que hago está influido por el cine. Digamos que nunca me salgo de ahí.




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Por: Revista Escaleta

Somos un grupo estudiantil de la Organización de Grupos Estudiantiles de la Universidad Autónoma de Occidente con la misión de fomentar la cultura cinematográfica por medio de una revista digital llamada "Escaleta".

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