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La Selva Inflada



La Selva Inflada es el documental de Alejandro Naranjo que relata la historia de una ola de suicidios de los indígenas del Vaupés. El cineasta que por medio de una noticia comenzó un viaje, que sin ningún contacto acarreo una investigación que ha sido agradecido por los indígenas y que diferentes medios de comunicación la han considerado como “el documental que el país va a agradecer”. Revista Escaleta entrevisto a Alejandro y esto nos habló de su experiencia

Entrevista La Selva Inflada Con Alejandro Naranjo director del documental

Por Mateo Uribe Saenz

Revista Escaleta: ¿Alejandro cómo surgió la idea de empezar esta investigación sobre los indígenas en Vaupés?

Alejandro Naranjo: La idea nace en 2009 cuando a mí me llega una noticia de lo que está sucediendo, por medio de la prensa. La noticia contaba que en los últimos meses más de veinte casos de suicidio habían ocurrido. Teniendo en cuenta que sucedió en Vaupés, uno de los departamentos olvidados y asilados del país y en especial en población joven indígena, un rango entre los 15 a 24 años, una tipificación bastante particular, me empezó a interesar el tema. Comienzo la investigación y por otro lado el interés de explorar un poco por medio de una película la selva, me parecía completamente emocionante.
Nos pasa mucho que estas regiones aisladas no nos las imaginamos y encontramos una cantidad de cosas emocionantes.

R.E: ¿Cuál era tu objetivo al hacer este documental?

A.N: Un objetivo profesional, ya era la hora de hacer un largometraje. Yo estaba buscando un tema y surge Selva Inflada y las dos cosas coincidieron. La cuestión social me parecía muy valiosa e interesante, ir a contar esta realidad. En los primeros viajes me empiezo a dar cuenta de que son regiones no contadas. Si bien la película no le puede solucionar la vida a los jóvenes, sí podía por lo menos contar el cuento y dejar una reflexión.
El otro objetivo era salir de la zona de confort. Nosotros aquí en las ciudades vivimos en esa zona donde la amenaza y el riesgo están muy inervados, y el hecho del ir al Vaupés, a la comunidad y sentarse en esa humedad son cosas muy valiosas y era lo que quería hacer por medio del cine, trabajo de campo.

R.E: De todas las historias que escucha y documenta ¿cuál lo marco más y porque?

A.N: En esta cuestión está el tema del suicidio en el indígena, es algo muy macabro, las escenas que empiezas a escuchar no son nada agradables. Tú no entiendes como un niño de 8 años en una comunidad de estas, aisladas en medio de la amazonia decida quitarse la vida. Niños que se intoxicaban con semillas o niñas que se colgaban, cosas que uno no entiende. Y las historias de mis protagonistas que justamente son protagonistas porque no cometen suicidio. Yo el documental lo decido hacer a partir de los amigos y de la generación que sobrevive al suicidio donde escucho las historias de exclusión o marginación, chichos que no han tenido la oportunidad de estudiar que están en el limbo. Así que es complicado darte una que me haya impactado. Todas diría yo.

R.E: ¿Cuándo se sentó a ver el documental ya terminado que pensaste de tu proyecto?

A.N: Cuando uno se sienta a ver la película ya la ha visto toda por pedazos. Uno de los miedos era que tan coherente, que tanto se entendía y que tan respetuosa era con el tema. Para hablar del suicidio toca con guantes de seda. ¿Qué veo?  Veo la película más linda del mundo (risas). Obviamente los errores, pero estoy muy contento. A nivel de contenido se logró mostrar una huella de la generación de estos indígenas y el nivel estético y el equipo con el compromiso que le metieron es inmenso.

R.E: ¿Qué han dicho los espectadores?

A.N: Las reacciones han sido positivas, partiendo por el hecho que el tema ni siquiera es sabido y el empezar a contarla tiene algo de valioso por eso. Y las personas cercanas a la comunidad indígena o indigenistas hasta al momento la han visto bien. Ya me han hablado en un par de casos de querer llevarlo a comunidades, hacer talleres y reflexiones que creo que es el paso que tiene que dar un proyecto como este.

R.E: Usted ya hizo una presentación en Vaupés, ¿cómo fueron las reacciones de los indígenas a esta problemática?

A.N: Eso fue bastante emocionante. Allí sentí que hubo un estreno de verdad, cuando vas y le devuelves a la comunidad. Cuando tú vas allá las comunidades te dicen – las petroleras vienen a hacer el hueco y se van, las mineras dañan todo y no nos dejan nada, los antropólogos llegan nos toman fotos y se van y ¿usted que hace aquí? La premier en Vaupés era como curar esa herida, cerrar el ciclo. En Vaupés no hay cine, en Mitú no hay cine, a veces proyectan una película pero comercial o gringa. El hecho de llevarles una película que fue proyección publica en la plaza principal en donde se van a ver ellos como imagen en una representación que los cuestiona bastante, podía salir cualquier cosa mal. Pero al final esas entre 800 y 1000 personas fueron y se sentaron, incluso hasta parados en los postes. La ven y no aplauden mucho porque no son muy expresivos a veces, pero poco a poco se acercan a agradecerme. Madres de jóvenes que decían habían llorado toda la película pues esa era la historia de sus hijos. Familiares de los casos me manifestaron que era un homenaje a su familiar, entonces fue muy lindo. Yo pensaba que podría haber hasta un linchamiento pero no, creo que les sirvió y es un tema que las personas quieren que se cuente.

R.E: Los últimos años el cine colombiano y latinoamericano se ha centrado en historias indígenas, de nuestros ancestros y de nuestra riqueza cultural ¿Por qué se ha tornado la visión del mundo del cine colombiano hacia estos temas?

A.N: En general ha aumentado la producción. Creo que se debe a que ha mejorado el financiamiento del cine y eso hace que se alimente y construya una industria y una masa crítica por lo que se hacen películas de lo que las personas de cierto modo quieren contar. Creo que hay muchas historias en Latinoamérica que están por contar y en Colombia sobre todo. Tantas regiones que han sido aisladas por el conflicto y están saliendo ahora a la luz tienen mucho que contar. El cine construye país, el cine construye identidad y en cada caso nos estamos mirando hacia adentro.

R.E: ¿Para usted que representa la región del Vaupés?

A.N: Ese departamento es la mitad de Colombia. Coges un mapa le haces una diagonal en la mitad y es selva, y es impresionante como esa selva es un total malentendido y una incógnita para todos los colombianos que vivimos al otro lado. El Vaupés es como ese patio de atrás inmenso que estamos ciegos ignorándolo.
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Por: Mateo Uribe Saenz

Somos un grupo estudiantil de la Organización de Grupos Estudiantiles de la Universidad Autónoma de Occidente con la misión de fomentar la cultura cinematográfica por medio de una revista digital llamada "Escaleta".

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