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“Ahora no soy tan gallina”: director Andrés Beltrán



El director de cine Andrés Beltrán habla de su ópera prima ‘Malos días’, que será estrenada el 21 de abril, una apuesta de los géneros thriller y suspenso.

Por Jaír Fernando Coll Rubiano

Este 21 de abril se estrena la ópera prima del director Andrés Beltrán, ‘Malos días’: una apuesta cinematográfica a los géneros de thriller, suspenso y Neo Noir (Nuevo cine negro).

La historia sucede cuando dos delincuentes, para curar las heridas de uno de ellos, llegan a una cabaña, habitada por Emilia y su madre Lucía, que esperan la llegada del padrastro El Turco, quien ha robado un cargamento de esmeraldas. Pronto se descubre quiénes son los uno y los otros, qué los ha llevado a resguardarse en la cabaña, mientras El Turco está a poco de llegar.

Siendo el primer largometraje producido por Río Bravo, la película la protagonizan Roberto Cano (uno de los delincuentes), Gloria Montoya (la madre Lucía), Cristobal Errázuriz (El Turco) y Alejandra Chamorro (Emilia).

‘Malos días’ fue estrenada en la competencia 1-2 de la selección oficial del Festival de Cine de Varsovia 2015 en Polonia y en Colombia, en el BIFF 2015.

Este medio habló con su director de 30 años Andrés Beltrán, quien ya ha realizado cinco cortometrajes y varios comerciales, algunos filmados en Londres, en donde estudió Cinematografía y Posproducción en la Universidad de Greenwich.

¿Cómo te imaginaste ‘Malos días’? ¿Hace cuánto se gestó la primera semilla?

Creo que la primera vez que la pensé fue en el 2011. Por ese tiempo, la historia venía como una imagen desértica, con una carretera, en medio de un mundo criminal… Eran ideas que llegaban dispersas, pero que luego les di un guion en mayo del 2012, después de finalizar un corto llamado ‘La serie negra’. La última versión del guion se hizo un mes antes del rodaje que fue el año siguiente.

¿Cómo estuvo inspirada esa imagen desértica?

Es algo difícil de rastrear, pero puedo decir que quería aproximarme a la tipografía árida de ‘No country for old men’, de los hermanos Coen y los lugares alejados, en cabañas y bosques de ‘Una historia violenta’, de Cronenberg… Tenía muchos ánimos de filmar una película con una temperatura cálida, ruda, con hombres que han recibido mucho sol, algo tipo western. Fueron distintas referencias e ideas propias que se combinaron.

Antes de ‘Malos días’, ¿habías pensado otros largometrajes?

He escrito dos ‘largos’ más y fueron dos tesis, una en la Universidad Javeriana de Bogotá y en la Nacional en talleres creativos. El primer guion fue la historia de una escritora que se va con su esposo a lugar lejano, pues sufre de un bloqueo literario, la relación de ambos está deteriorada, en un momento dado llegan dos delincuentes que han hecho una especie de ‘golpe’ (detalle que sustenta el argumento de ‘Malos días’). El otro largometraje que me ideé, era el asesinato de una chelista que es descubierto por la filarmónica a la que pertenece y está internada.

¿Tendremos la posibilidad de ver proyectadas esas ideas en la pantalla grande?

No creo que estén desechadas, pero en estos momentos no estoy trabajando ellas.

El tráiler suele usar una música explosiva y tensa, ¿será esta una técnica relevante en ‘Malos días’? Y ¿qué otras técnicas, además de narrativas, esperamos encontrar?

Creo que la cuestión musical iría más dirigida a Felipe Linares, pues se sustrajeron pequeños elemento de la banda original de la película. Y dado que el tráiler es un formato distinto,  el crescendo, narrativo y auditivo, de la historia se comprime en dos minutos. Entonces el filme va en forma de escalada, es decir, la tensión aumenta a medida que la historia avanza. Por otra parte, ‘Malos días’ asumió un gran riesgo, la combinación de géneros: el espectro oscuro del ser humano en el Neo-Noir (Nuevo Cine Negro), la persistencia del thriller y la hostilidad, la falta de ley y la tipografía del western, que al contrario de encontrar vaqueros, descubrimos a delincuentes manejando camionetas o carros.

¿Por qué se filmó la película en el municipio de Iguaque, Boyacá? ¿Tenían pensado otras locaciones?

Las escenas sucedían entre Iguaque y Villa de Leyva por el contraste de zonas áridas y fértiles, una alusión a la rudeza masculina en los desiertos y la fertilidad de las mujeres en el bosque. Además, la cabaña que encontramos era perfecta. Antes habíamos pensado en el desierto de Tatacoa, en Huila, pero una zona tan áspera no se aproximaba al contraste que queríamos hacer. La decisión final se tomó en la preproducción, entre el enero y agosto del 2013.

¿Cómo fue el proceso de selección de actores?

Los conocía en su mayoría, por lo que siempre hubo claridad al momento de escoger. Por ejemplo, sabía desde el principio que Cristobal Errázuriz tenía que interpretar a ‘El Turco’, dada una conversación que versó sobre un corto que nunca se hizo pero que tenía un personaje muy similar al de ‘Malos días’. Los demás actores se fueron dando con naturalidad. Roberto Cano asimilaba el papel de un personaje con una dualidad mala y buena; Gloría Montoya, ha demostrado fortaleza como actriz, destacándose en la película ‘La sangre y la lluvia’. El papel de Emilia fue el más difícil de encontrar, casi nadie se ajustaba a las actitudes de ella en la película, finalmente, encontramos a Alejandra Chamorro, quien siendo una adolescente, enseña un carácter fresco y rebelde en la película.

En una entrevista con RCN, mencionas que tu ópera prima no toca temas colombianos, pero quizá pueda hacerse una relación con el problema minero del país.

Es cierto que el tráfico de esmeraldas en ‘Malos días’ pueda asimilarse al problema de la minería en Colombia, pero no estoy retratando ese mundo, no es mi intención. Puedo decir que el filme concibe un país imaginario en donde se gesta un entorno difícil.

Esto fue algo que dijiste recientemente: “Para mí, unos malos días son aquellos momentos de nuestra vida donde hemos pensado que no hay salida, que no hay forma de superar una situación difícil”. Acaso eso pueda interpretarse como el aviso de un final trágico.

El tráiler empieza con la voz en off  de Emilia que dice: “Voy a permitir que esta sea mi confesión privada. Tal vez hablar de esos días me ayude a olvidar”, de modo que ya se augura algo terrible, hay un sentido trágico, del destino… De ahí no puedo decir más, uno tiene que ver la película (risas).

Hace poco elogiaste a ‘No country for old men’. En ella, el sheriff, interpretado por Tommy Lee Jones, hace una reflexión sobre la violencia y la debilidad de él frente a la situación. Encontraremos algo similar en ‘Malos días’, desde los ojos de Emilia.

Lo que me interesaba de la propuesta de los hermanos Coen era una reflexión pesimista que veía el mundo como una serie de tragedias que nunca van a cambiar. En cambio, en mi película, Emilia, por ser una adolescente, simboliza el descubrimiento del mundo, se ve una pequeña grieta de esperanza, no es tan pesimista. Esa es la pregunta que se dirige al espectador: ¿hay esperanza?

Y además de la obra de los Coen, ¿qué otras películas sirvieron de sustento a la narrativa de tu primera producción?

Me llamó la atención ‘Perros de paja’, de Sam Peckinpah, por su lenta explosión narrativa cuando el final es más próximo, aunque también por evocar el encierro y los lugares lejanos. Así mismo, me interesé por ‘Cabo de miedo’, de Scorsese, pues en ella hay una joven que, en su prematuro descubrimiento del mundo, le fascina el mundo criminal del que poco conoce.  Puede que también haya un influjo de Quentin Tarantino, en su violencia y la retórica de sus personajes antes de dispararse los unos a los otros.

Háblame de directores, películas y libros que admires.

Además de los que ya dije, admiro las obras entre los 50’ y 60’ de Ingmar Bergmar, lo descarnado de Cronenberg, otra vez Scorsesse y más distante por su comedia, Woddy Allen, quien me inspiró para realizar un corto llamado ‘El librero’. Y libros, diré tres que son referentes maestros: ‘Crimen y castigo’, ‘A sangre fría’ y ‘Madame Bobary’.

Uno puede darse cuenta que te enfocas mucho en el suspenso y el thriller. ¿Desde cuándo está presente esa fascinación?

Desde que era un pequeño, cuando me disponía a ver películas de terror, consciente de que me iban a aterrorizar. Siempre he sido un gallina, aunque ahora no tanto. Me gusta la idea de un espectador consumido en las imágenes de suspenso y aquellas películas que lo logran son de admirar. Y eso es lo que intento: dominar ese género.

¿Qué ideas tienes pensadas y cuándo verán la luz?

Yo pienso que el cine tiene sus propios tiempos, surgen ideas que uno va descartando y elige las que más persisten en la cabeza. Eso mismo me sucede a mí, pues no me atrevo a prometer cuándo se materializarán esas ideas. Quizá me fije en mis guiones anteriores, pero no estoy del todo seguro. El cine es una carrera a largo plazo; por ahora, espero que con ‘Malos días’ el público me diga dónde apuntar. 
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Por: Revista Escaleta

Somos un grupo estudiantil de la Organización de Grupos Estudiantiles de la Universidad Autónoma de Occidente con la misión de fomentar la cultura cinematográfica por medio de una revista digital llamada "Escaleta".

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