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Desglose: Iñárritu, Lubezki, Malick


Iñárritu, Lubezki, Malick


Por: Jaír Fernando Coll Rubiano


La penúltima película de Alejandro González Iñárritu: Birdman (2014), en donde la cámara se mueve con la historia en una misma ‘tira’ (a veces con brevísimos cortes) como si fuese un espectro que no deja de perseguir a los personajes, todo grabado desde sus ojos sobrenaturales. Espectro que es apodado ‘El Chivo’, con ascendencia judía y cinematográfica (hijo de un productor y actor): Emanuel Lubezki.

La película sobre el frustrado hombre pájaro fue el primer trabajo de Iñárritu y Lubezki, ambos mexicanos. Curiosamente su nivel técnico fue más alabado que el relato mismo, que no es menos memorable, debido al plano secuencia en gran parte del filme. Sus movimientos recuerdan a Children of men (2006) y a Gravity (2013), en donde los planos son juguetones con el espacio, es decir, no son fijos. En ambas películas del director Alfonso Cuarón (de nuevo mexicano), la fotografía estuvo a cargo de Lubezki.

El último trabajo del fotógrafo fue en The revenant (2015), de Iñárritu, que está nominada a mejor película en esta nueva versión de los premios Oscar. El relato, ambientando en tierras estadounidenses del siglo XIX, es sobre Hugh Glass, quien siendo atacado por un oso; es abandonado por sus compañeros que corren el riesgo de ser atacados por los nativos, sin embargo Hugh sobrevive de sus heridas, e intentará buscar venganza.

La supervivencia que inspira se prestó para grabarse con movimientos más trepidantes que las de anteriores películas en las que ha trabajado Lubezki, intercalándose con imágenes pausadas de los alrededores y los recuerdos espirituales de Hugh, en otras palabras, poesía visual. Aquella dinámica remite al trabajo del director Terrence Malick, que es persistente en hacer de los recuerdos de sus personajes un referente esotérico y poético, a veces jugando con los tiempos de la narración y añadiendo imágenes ambiguas. Desde la muerte de un joven en The tree of life (2012), Malick concibe uno de los significados mejor hechos de Dios en el cine, pasando por el origen del universo, el fin del mundo y su recurrente uso de los destellos punzantes de un sol a contra luz.

Y he aquí donde se entra aquel espectro de ojos sobrenaturales y con barba de chivo. Lubezki ha trabajado con Malick, desde The tree of life hasta su última película, Knight of cups (2015), que es igual de surrealista en su relato, pero sin distanciarse de la historia: un hombre del desenfreno hollywoodense cuya preocupación es que, en sus pensamientos, “ha vivido todos estos años la vida de una persona que ni siquiera conozco”. Naturalmente, la lírica de las imágenes abunda.

A diferencia del uso que hace Iñárritu con Lubezki en su última película, Malick es más atrevido para exceder el talento del fotógrafo. Lubezki. Como si fuese un catalizador capaz de una bomba atómica en la fotografía.

Fotografía de Emmanuel Lubezki:
Fotografía de González Iñárritu:
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Por: Revista Escaleta

Somos un grupo estudiantil de la Organización de Grupos Estudiantiles de la Universidad Autónoma de Occidente con la misión de fomentar la cultura cinematográfica por medio de una revista digital llamada "Escaleta".